Categoría: Hammams

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ISIS: Un hammam en la medina

Publicado por : Ainara Rico/ 875 0

Como os comentaba en un post anterior soy fan de los hammam tradicionales. No obstante, también me gusta probar y conocer los turísticos. El primero que probé en Marrakech fue el hammam Isis situado en la medina. Abre los siete días de la semana de 9:00 a 21:00.

Su ubicación es ideal si te alojas en la medina. Está en una de sus miles de callejuelas, sin embargo, está bien indicado y es fácil de encontrar.

Una vez en el interior encontrarás una recepción con personal amable y con información sobre los servicios y sus precios. Una vez decidido el servicio que deseas, te pasan a un cuarto donde encontrarás un albornoz, unas chanclas y ropa interior de papel de un solo uso en el interior de tu taquilla donde guardarás bajo llave tus pertenencias (la llave te la llevas contigo).

En esta ocasión además del hammam tradicional (20€) decidí hacerme la pedicura (15€). Me llevaron a la última planta del edificio donde me metieron en una sauna abovedada. Allí tras enjabonarme con el jabón baldi, me frotaron con mi kessa (que te dan con la entrada) y aclararon con cubos de agua. Me lavaron la cabeza y salí limpia e hidratada.

Cabe destacar que tiene una amplia carta con productos naturales en la que se incluyen tratamientos para niños, lo que permite disfrutar de la experiencia en familia. Puedes ver las opciones que ofrecen en este enlace.

Un dato curioso que diferencia los hammam tradicionales de los turísticos es que en los turísticos trabajan chicas jóvenes mientras que en los tradicionales trabajan señoras mayores. Este dato no es baladí, mi percepción es que las mujeres mayores limpian y frotan con más mimo y destreza, probablemente adquirida a lo largo de los años en los que ha bañado a sus hijos y nietos.

En esta ocasión la chica que me atendió no hablaba inglés, únicamente francés. Algo muy común allí y una desventaja para los que no hablamos el francés.

Para la pedicura me llevaron a un cuarto de otra planta. No salí muy satisfecha ya que la gama de colores a elegir era de cuatro y no muy bonitos, a decir verdad.

En cualquier caso, es un lugar seguro, limpio y correcto. Recomendable si os alojáis en la medina y queréis mimaros un poco.

El placer del baño: visita a un hammam

Publicado por : Ainara Rico/ 633 0

 

Cuando viajo a Marruecos uno de mis momentos favoritos es cuando me concedo el lujo de ir a un hammam, pero ¿qué es un hammam?

La palabra hammam significa baños públicos o termas y son conocidos como baños turcos o baños árabes. Consiste en una sauna dentro de una construcción tradicionalmente abovedada, dividida en distintas áreas con grifos de agua fría y caliente donde la gente acude a realizar un ritual de cuidado y belleza.

En la cultura árabe tanto los hombres como las mujeres acuden a los hammam a relajarse, cuidarse y socializar. Existen hammam para hombres y para mujeres, y algunos son para ambos sexos, pero en distinto horario. Si bien es cierto que algunos hammam turísticos o pertenecientes a algunos hoteles pueden ser mixtos.

La experiencia comienza tras un rato aclimatándote al calor y dejando que tus poros se abran. A continuación, una persona (una mujer en los de mujeres y un hombre en los de hombres) te enjabona con jabón beldi: un jabón de color negro elaborado con aceite de oliva negra y con importantes propiedades exfoliantes. Tras el enjabonado, con la ayuda de un kessa (guante de crin) frota todo tu cuerpo con esmero y dedicación, consiguiendo eliminar la suciedad y las células muertas de la piel y obteniendo así una piel suave y brillante.

Tras el frotado viene el aclarado, que consiste en dejar caer sobre tu cuerpo cubos de agua para arrastrar las células muertas. Me fascina sentir el agua en cantidad resbalando por mi cuerpo. Una vez lavado el cuerpo, le toca al cabello. La experiencia finaliza tras aplicar crema o aceite hidratante.

Al margen del resultado, la experiencia en sí misma es maravillosa. El simple hecho de que una persona te bañe es muy agradable y, de alguna forma, te transporta a tu infancia creándote sensaciones únicas y difíciles de conseguir en cualquier otra circunstancia.

Es muy importante diferenciar los hammam tradicionales de los hammam turísticos. Personalmente he de decir que yo soy fan de los tradicionales, aquellos a los que acude la sociedad marroquí y donde se mantiene la tradición. Los turísticos están más preparados y son más bonitos, sin embargo se han occidentalizado tanto que pierden algo de gracia. Ofrecen servicios complementarios como masajes, pedicuras, manicuras, etc.

Si eres un intrépido viajero te recomiendo encarecidamente experimentar un hammam tradicional. De lo contrario, te recomiendo el turístico donde te sentirás más cómodo.

En las próximas entradas os iré recomendando tanto los hammam tradicionales como los hammam turísticos que he ido experimentando. ¡No te lo pierdas! Merece la pena.