Como elegir tu alojamiento ideal en Marrakech
Cuando decides viajar a Marrakech y comienzas a mirar alojamientos te surge la primera duda:
Entre toda la oferta que hay, ¿Dónde reservo?
¿Cojo un alojamiento económico y céntrico? o ¿uno algo mejor, pero en las afueras? ¿En la Medina o en el barrio moderno?
¿Riad u hotel?
Menudo dilema.
Que no cunda el pánico, en las siguientes líneas encontrarás tu respuesta.
Alójate en un riad de gama superior y siéntete como un príncipe o princesa árabe
Si es la primera vez que viajas a Marruecos alojarte en un riad elevará tu experiencia a un nivel superior.
Y si encima el riad es de categoría la experiencia será total.
Te lo recomendamos si quieres alojarte en la Medina, disfrutar de esta experiencia única y no te importa gastar en el alojamiento.
Claro que dentro de los riads de gama superior existe también una gran variedad de precios, oscilando entre los 120€ y 1200€ la noche.
Dentro de los más asequibles (110€ en temporada baja y 180€ en temporada alta) el Riad Slitine es, sin duda, uno de mis favoritos.
Está ubicado en la medina de Marrakech, muy cerca de la famosa Plaza Jemma el Fnaa.
Es un alojamiento de calidad, se trata de un riad del siglo XVIII reformado.
Debido al pequeño número de habitaciones su ambiente es íntimo, acogedor y muy tranquilo.
Arquitectónicamente hablando es espectacular, se cuidan los detalles, tienen servicio de
restaurante, hammam y masajes bajo encargo. Cuenta con una piscina y la posibilidad de beber alcohol (algo no muy común en otros riads).
Las habitaciones son de película, las puertas y ventanas están construidas con materiales nobles y
talladas por maestros artesanos.
Cabe destacar que suelen tener habitaciones standard a un precio más económico.
Alójate en un riad con encanto sin dejarte los ahorros en ello
Si no quieres gastarte mucho dinero en el alojamiento, pero quieres conocer y disfrutar de los típicos alojamientos marroquíes, estás de suerte.
Si, has leído bien, de suerte.
Existe una gran variedad de riads en la medina por debajo de los 120€ la noche.
Y es que sin ser tan exquisitos como los de gama alta, tienen la misma construcción.
El Riad El Kennaria es otro de mis favoritos entre este tipo de alojamientos.
Su mayor virtud, además de su precio, es la ubicación. Está situado justo en una bocacalle de la plaza Jemma el Fnaa.
Aunque se aloja gente de todas las edades abunda la gente joven.
Dispone de dos tipos de habitaciones, las de la planta principal -más económicas- y las de la 1ª planta.
La planta principal cuenta con habitaciones sin baño y sin aire acondicionado. En la misma planta está el baño y el servicio.
Las habitaciones de la 1ªplanta disponen de baño y aire acondicionado. Actualmente, en la terraza del riad se sirven comidas -para clientes y no clientes- y, al estar la terraza sobre la primera planta, algunas de las habitaciones son ruidosas (habitaciones 1 y 8).
Si lo que buscas es tranquilidad a buen precio y buena ubicación -aunque no tan buena como la del Kennaria– el Riad La Cáleche puede ser otra opción.
Alójate en un hotel alejado del bullicio rodeado de hermosos jardines
¿Ya te has alojado en un riad y lo que buscas es tranquilidad? ¿Buscas un alojamiento con espacios de esparcimiento?
En este caso, los hoteles son tu mejor opción.
Así como los riads están ubicados en la medina (zona vieja) de la ciudad, los hoteles más grandes tipo resort se hallan en el barrio del Hivernage, en la avenida Mohamed VI y en La Palmeraie.
- Hivernage, es un barrio moderno y refinado en el que se encuentran casinos, discotecas, coctelerías y el ocio nocturno en general. Por lo general, son establecimientos de 4 y 5 estrellas. En esta zona está, entre otros, el Hotel Farah Marrakech, un complejo hotelero con bar, restaurante italiano y marroquí, tienda, piscina exterior, zona de hammam y masaje… en el cual puedes hospedarte por unos 60€ la noche en habitación doble (según las ofertas). La única pega –o no- de estos alojamientos es que están alejados de las zonas turísticas. Si bien es cierto, que en un paseo de 15 minutos llegas tanto a la Medina como a Geliz – el barrio moderno-.
- La avenida Mohamed VI es una de las avenidas más vistosas de la ciudad y aunque queda un poco lejos de la medina cuenta con hermosos paseos y edificios.
- La Palmeraie es una zona ubicada en una de las salidas de la ciudad. Como su nombre indica es un palmeral. Está bastante lejos de la zona turística y centro de la ciudad, por ello es necesario un vehículo para desplazarse. Allí coexisten hoteles con magnificas villas en las que reside gente adinerada.
Te hospedes en una zona u otra, si viajas con nosotros no tendrás ningún problema de transporte ya que te recogeremos en el hotel, para ir a visitar los numerosos puntos de interés histórico y cultural, y te llevaremos de vuelta a él.
Si quieres contar con nuestras recomendaciones, y que hagamos la reserva de tu alojamiento, contáctanos ahora. No hacemos ningún cargo adicional y te aseguras la estancia deseada.
7 razones por las que deberías viajar a Marruecos al menos una vez un tú vida
A lo largo de los últimos años, he descubierto que son muchas más las personas a las que les encanta.
Y que, además, deciden repetir.
Por algo será… ¿no crees?
A continuación, te detallamos las siete razones por las que deberías viajar a Marruecos (al menos una vez en tú vida):
1. Descubre el segundo templo musulmán más grande del mundo
Si te gusta la arquitectura, los edificios religiosos o simplemente las bellas edificaciones no puedes dejar de visitar la Mezquita de Hassan II.
Ubicada en la ciudad de Casablanca (al borde del mar) es el templo más alto del mundo y la segunda más grande tras la mezquita de La Meca.
El rey Hassan II mandó construirla en Casablanca como símbolo de poder.
Su interior es un deleite para la vista: mármol, granito, madera, mosaicos y escayola trabajados minuciosamente por maestros artesanos.
Su techo de madera labrada se abre al cielo dejando pasar los rallos de sol.
2. Revive la época en la que todo se hacía a mano
Si te gusta la artesanía no puedes dejar de visitar Fez.
Esta ciudad es una de las cuatro ciudades imperiales del país junto con Rabat, Mequínez (Mekness) y Marrakech.
Fue declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 1981.
Su medina, de laberínticas calles, es la más auténtica que puedes encontrar en el país, ya que está habitada mayoritariamente por familias locales.
Y es que Fez es el principal centro de artesanía de Marruecos.
Aquí puedes encontrar artesanos de todo tipo: los que trabajan las telas, carpinteros, orfebres, alfareros, curtidores de piel, cesteros, azulejeros… Un sinfín de oficios que modelan una gran variedad de piezas de artesanía.
3. Recorre la gran cordillera del Atlas y déjate seducir por sus inolvidables paisajes
Para los amantes de la naturaleza cruzar la cordillera del Atlas es un imprescindible.
Partiendo de Fez y cruzando el Atlas Medio descubrirás pequeños pueblos de montaña al más puro estilo suizo, hermosos bosques de cedro y una fauna y vegetación propio de zonas norteñas.
Tras atravesar el Atlas Medio, camino al desierto del Sahara, te encuentras con el Alto Atlas. Salpicado de pequeñas aldeas bereberes sus paisajes no te dejarán indiferente.
En esta zona comienza a notarse la proximidad del desierto y el paisaje se torna predominantemente marrón.
Aparecen las Kasbash –casas típicas de la zona- que dotan esta ruta de un encanto soñado. Los oasis de palmeras y el azul del cielo le dan el toque de color al paisaje.
4. Vive momentos mágicos bajo un manto de estrellas
Llegar al desierto – a las dunas de Merzouga- es la guinda de tu viaje. Atravesar las montañas del alto atlas y adentrarte poco a poco en el desierto hace que el ver las dunas en medio de la nada sea fascinante.
Pasar una noche en un campamento bereber bajo las estrellas, ver amanecer y maravillarte durante los instantes en los que la arena cambia de colores es una experiencia inolvidable.
Si buscas desconexión y tranquilidad aquí la encontrarás.
El ritmo de sus habitantes y su comunión con la naturaleza le confiere un toque espiritual.
Si eres una persona aventurera podrás disfrutar de actividades en las dunas: paseos en camello, en quad o en todoterreno.
5. Disfruta de los deportes acuáticos en la zona con más rollo de Marruecos
Marruecos no es tan sólo desierto y ciudades imperiales, su costa atlántica guarda perlas como la ciudad de Esauira.
Caracterizada por su enorme playa y su abierta medina, tiene un cierto carácter artístico y bohemio.
Son varios los artistas que han pasado épocas en esta ciudad costera y su influencia puede sentirse en cada rincón.
Es habitual encontrar músicos callejeros ambientando la plaza principal desde donde pueden disfrutarse bellos atardeceres.
En la playa es habitual ver a gente joven jugando a futbol y practicando diversas actividades: montar a caballo, en camello, quad, kytesurf…
Además, puedes disfrutar de interminables paseos por la playa.
6. Déjate seducir por la ciudad más enérgica de Marruecos
Marrakech es una de las ciudades imperiales y, probablemente, la más vibrante.
Y es que, es la ciudad que más turistas recibe durante todo el año.
Desprende una energía especial, que cambia a medida que avanza el día.
Debido a su posición geográfica, la temperatura y el sol están prácticamente asegurados todo el año.
La plaza Jemma el Fnaa y los zocos son el epicentro turístico.
Sin embargo, la ciudad cuenta también con un barrio moderno donde puedes encontrar buenos restaurantes.
Además, en los últimos años están abriendo nuevos restaurantes de aire moderno, museos de arte y alta costura que permiten disfrutar de un Marrakech más sofisticado.
7. Sorpréndete con la cultura y la hospitalidad de su gente
Marruecos tiene una cultura muy marcada por su religión, el islam.
Sus costumbres están más arraigadas en los pueblos rurales, si bien en las ciudades –entre la gente joven y estudiada- se observa cierta laxitud, aunque nunca más de la permitida por el gobierno del rey Mohammed VI, el cual es venerado por una gran mayoría de la ciudadanía.
Marruecos cuenta con dos idiomas oficiales: el árabe y el bereber. Este último, reconocido no hace tantos años, es el idioma de los Amazigh o Bereberes que se localizan a lo largo de la geografía marroquí: en la costa, en el Atlas y en el desierto.
Su cultura difiere de la cultura árabe y, aunque comparten algunas cosas, se caracterizan por estar ligados al campo, por tener un sentimiento de comunidad muy marcado y por su hospitalidad.
¿Te parecen pocas razones para decidirte a planear tu próximo viaje?
Yo, no me lo pensaba…
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