Como os comentaba en un post anterior soy fan de los hammam tradicionales. No obstante, también me gusta probar y conocer los turísticos. El primero que probé en Marrakech fue el hammam Isis situado en la medina. Abre los siete días de la semana de 9:00 a 21:00.
Su ubicación es ideal si te alojas en la medina. Está en una de sus miles de callejuelas, sin embargo, está bien indicado y es fácil de encontrar.
Una vez en el interior encontrarás una recepción con personal amable y con información sobre los servicios y sus precios. Una vez decidido el servicio que deseas, te pasan a un cuarto donde encontrarás un albornoz, unas chanclas y ropa interior de papel de un solo uso en el interior de tu taquilla donde guardarás bajo llave tus pertenencias (la llave te la llevas contigo).
En esta ocasión además del hammam tradicional (20€) decidí hacerme la pedicura (15€). Me llevaron a la última planta del edificio donde me metieron en una sauna abovedada. Allí tras enjabonarme con el jabón baldi, me frotaron con mi kessa (que te dan con la entrada) y aclararon con cubos de agua. Me lavaron la cabeza y salí limpia e hidratada.
Cabe destacar que tiene una amplia carta con productos naturales en la que se incluyen tratamientos para niños, lo que permite disfrutar de la experiencia en familia. Puedes ver las opciones que ofrecen en este enlace.
Un dato curioso que diferencia los hammam tradicionales de los turísticos es que en los turísticos trabajan chicas jóvenes mientras que en los tradicionales trabajan señoras mayores. Este dato no es baladí, mi percepción es que las mujeres mayores limpian y frotan con más mimo y destreza, probablemente adquirida a lo largo de los años en los que ha bañado a sus hijos y nietos.
En esta ocasión la chica que me atendió no hablaba inglés, únicamente francés. Algo muy común allí y una desventaja para los que no hablamos el francés.
Para la pedicura me llevaron a un cuarto de otra planta. No salí muy satisfecha ya que la gama de colores a elegir era de cuatro y no muy bonitos, a decir verdad.
En cualquier caso, es un lugar seguro, limpio y correcto. Recomendable si os alojáis en la medina y queréis mimaros un poco.
